Vamos a disipar un mito. Algunas personas te dirán que no puedes disfrutar la magia de París sin un cuarto de hotel bien caro con unas rosas en la cama, diamantes en las almohadas y champagne en el baño que salga de la llave.

Pero sí puedes.
¿Por qué?
Porque la romancia de París se queda AFUERA de tu cuarto...

París es tan fabulosa, es casi irritante. De casi cada parte de la ciudad, se puede ver una estructura famosa - La Torre Eiffel, Notre Dame, Champs-Élysées; el café es increíble; la comida es fantástica; las calles son encantadoras y el vino es como la seda en un vaso. ¡¿Que presumida, no?!

Pero nos complace por tener un montón de hostales baratos para que la puedas disfrutar ¡sin que tengas que vender un riñón!

Quedarte en un hostal barato te deja más presupuesto para experimentar las delicias de Paris - puedes beborrotear café au lait en un café como Jean-Paul Sarte, visitar la Torre Eiffel entre las parejas perdidemente enamoradas, oír las campanas de Notre Dame, tal vez vaya a la Moulin Rouge...

...y lo harás todo con los dos riñónes.